Una camisa para ti
Es tarde y la tienda departamental está por cerrar, está lloviendo y la noche se ha tornado fresca por primera vez en varios días. Julia había dejado algunos pendientes para el día de hoy y la prisa estaba por llegar a sus días. En uno de los pasillos asomaba una textura algo conocida para el tacto de Julia, su piel no ha olvidado la sensación que tenía una camisa de manga corta en tono negro de él. Se detuvo de pronto y los días regresaron a ella de golpe. Su hija mayor le dijo: - Es idéntica a una camisa que usaba Enrique, ¿no ma? - susurró entre la melodía de violines que tocaba un joven en la parte externa de la tienda. Julia asintió con la cabeza. - Sabes, ahora recuerdo que en ese tiempo me enfermaba muchísimo y una vez Enrique me llevó comida a casa, mientras tú trabajabas- Se quedaron quietas por un momento. En ese instante, Julia dejó por un momento la historia que se había contado sobre la ruptura con aquel amor. Retomó en su memoria, las veces que Enrique la...