Cansada
Otro día más y son las tres y media de la madrugada, la tormenta no ha cesado desde media noche. La desesperación de Julia por recuperar su tranquilidad, lleno de agotamiento, ha sido la añoranza más frecuente últimamente. No han sido suficientes los tés relajantes, ni la máquina de masaje, tampoco las películas de princesas antiguas; incluso las meditaciones han fallado. Cinco meses de insomnio la tienen detenida en estructurar una vida como la había planeado, desde el otoño pasado. Sólo anhela dormir como los demás, dejando de lado las preguntas y las historias que no la han llevado a nada en todos estos años. Fuera de la alcoba el tik tak de los relojes de pared que tiene distribuidos por toda la casa, hacen eco y se almacena en su cabeza cada uno de los segundos multiplicados por cada uno de los segunderos de la casa. Está agotada, el haber dejado aquella vida; parecía sin duda la mejor opción para llevar una vida de calidad, empero, ha sido un caos. Sólo espera qu...