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Eso digo a todos

  Aún no borro las fotos sabes, esas fotos que guardo mi memoria. Las he dejado por equivocación; o al menos éso le digo a todos . He dejado las cosas como están por el momento. A decir verdad, no ha sido únicamente por un momento, han pasado ya 35 años y 14 años también. No las quiero mandar lejos de mí; porque son parte de mí misma también. Si se lee desde la sombra de los árboles, suena algo extraño; pero si te lo dijera al oído por la noche mientras llueve; te sabría como a mí, como aquel lluvioso seis de abril. No he querido mover las cosas es cierto, no he querido sacudir la arena de mis pies mientras camino descalza en esta playa lluviosa. No he deseado archivar mi emoción de sentirte en mi pensamiento, aunque han pasado tantos veranos lejos. Esta emoción me come viva mientras siento tu voz grave y suave entre mis cabellos, este sentimiento se mueve entre mis muslos desnudos bajo el océano, estas secas lágrimas de extrañarte se pierden con las gotas de la tormenta que me ocu...

Sin soñarte

  Me recuerdas? Yo a ti sí, es interesante. Recordar algunos besos, algunas palabras, tu mirada desesperada porque yo entendiera lo que no podías hacer y que yo veía tan fácil de hacer; tan sólo planteado desde la lupa del amor o la pasión. La rabieta eterna se ha desaparecido, se ha difuminado entre los colores del corazón roto, se ha escapado entre los años de tu ausencia. He decidido dejar de discutir con la vida y darle la razón a las despedidas, ésas que parecían sencillas y con un mañana, pero sin embargo, fueron tan definitivas como tu silencio. Ya he entendido casi todo, me he podido mirar al espejo como quien mira abajo del mar con los ojos abiertos. He sido la persona cruda que no quería observar y me he dicho la verdad. - No era posible que él se quedara, que por más amor o deseo, se habría quedado sin fuerza; dentro de tí, él te amaba- me lo he dicho calladita, sin esperanza de poder gritar más, sin ganas de que  me escucharas, que éso ya ha pasado de lado en mi vi...

Te beso

  Qué difícil haces olvidarte, llevo muchos días, muchos meses… mucho tiempo queriendo no pensarte, no sentirte. Tus manos ásperas aún sostienen mis manos mientras sueño contigo;  me tocan lentamente al momento que susurras secretos, me quedo callada esperando que tu respiración deje entre la noche un recuerdo que nombrar cuando despierte. Te aferras a mi cuerpo segundo a segundo, me brindas calor y la certeza que necesito; de que esta vez, no te irás.  Las horas pasan entre el sueño y el espacio se detiene para nosotros, se ha portado intangible, se ha sostenido para que nuestros besos se sientan traspasando la dimensión cuando el Sol aparezca tras los árboles. Nos da la oportunidad de aquí amarnos, detiene todo para tocarnos. Has venido  como tantas noches, sólo a recordarme que no te has ido, para decirme que no nos hemos olvidado. Un te amo, se sostiene entonces en tus resecos labios y entonces los beso. Al paso del tic tac, sólo despierto. Te has ido, nuevamente...

Historia inconclusa

  Ha sido un largo día, estoy cansada. Hubiera querido quedarme a dormir en el consultorio. Cuántos de nosotros escuchamos mil historias diariamente; historias llenas de dolor y pasión cada día.  Pero dónde podemos realmente hablar sobre  las nuestras? En qué lugar podemos sentarnos y llorar o desesperarnos por no haber logrado ese amor imposible, por ese amor clandestino? Quién puede sostener nuestras manos temblorosas al decir nuestras verdades? Nadie , ésas  sólo se guardan en lo más secreto de los resquicios del sillón, ahí se pierden entre las horas de trabajo, queriendo gritar sollozos y recuerdos. Tantos de ellos que ensombrecen el hoy. 

Seguir escribiendo

 Hoy lleno de secretos sobre la mesa, mi papá lloró  Mi corazón se quebró  Mañana seguiré escribiendo  Descansa 
 Sin forma 

Quedarse sin intentos

 Julia estuvo a dos semáforos de mandar un audio de disculpas añejas, de palabras que seguramente Enrique ya no desea escuchar o que ya no le encontraría ningún sentido.  Por qué disculparse después de tanto tiempo, después de tanto olvido.  Acaso no tiene ya cordura? O quizá si la tuvo y ahora la está perdiendo? Esto ya no tendría caso alguno, también para mí. Han pasado muchos años, han sobrevivido pocas historias para Julia y seguramente para Enrique ninguna. No tiene caso ya. Es necesario que todos las luces se tiñan de verde y dejen sin oportunidad a Julia de activar el dictado en el dispositivo de su camioneta, es necesario llegar al consultorio y revolver la emoción que escucha con la suya, para que si le quedase algún intento, aunque sea mínimo, se aniquile por completo.