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Cae la tarde

 El viento está llegando conforme la tarde cae, atravieso la avenida; las líneas blancas de la zona peatonal me ayudan a centrarme en el momento presente. De golpe, llega una racha de aire fresco, sabor a lluvia y levanta las hebras de mi cabello negro. Se siente bien, me siento ligera, libre… como cuando tenía catorce; creo que incluso más. Más segura de mí, más libre, más yo.  Hoy en día sé quién soy, disfruto observarme a diaria y saberme viva, descubrirme nostálgica, saborear las caricias sin culpa, andar ligera; sí con la carga de las responsabilidades, pero satisfecha y orgullosa de lograr hacerles frente sin molestia. Es agradable estar aquí, haber llegado viva; quizá un poco raspada de algunas curvas, quizá con algunos miedos y cometiendo los mismos errores. Pero haber sobrevivido. Sí, asumiendo que escribir las mismas líneas en el mismo chat; sigue y seguirá siendo quizá una equivocación. El mutismo sigue latente desde el día que no respondí su felicitación en mi cump...

Hablarnos suave

Los árboles están desesperados hoy, el camino es el mismo que no había querido transitar, por miedo a recordarte en cada curva. Es un trayecto de menos de quince minutos y en cada cruce o rotonda, me hablas suave. Así es, es imposible desaparecerte aún pasado el tiempo, los días o los meses; la entrañas no permiten dejarte sentado en algún espacio seguro a tu recuerdo. Quisiera dejarte sostenido de los peñascos que se observan a lo lejos entre tanto verde. Desearía, si tú también lo quisieras; hablarnos de -de frente-, sin detenernos; decirnos lo que hemos callado y escondido entre el orgullo y el olvido. Así, con calma y en secreto. Yo te diría, que, no te has ido; te fuiste solo, sin ti. Te quedaste desde hace un tiempo, frío y ausente, pero aquí; observando cada día de mis días, cada añoranza mía, cada memoria imposible de desalojar. Sigues estando en mi piel, en mi oído, en mis labios. Pero tengo que seguir avanzando, el camino se termina en unos metros y tú te quedas nuevamente ah...

Los de siempre

Pararé unos minutos mi vida para revisar unos escritos que he dejado de lado. Estos escritos donde soy yo la protagonista, donde no hay villano; donde las hojas al caer reverdecen y las flores se convierten en algodones de azúcar que se lleva el viento. Esas líneas donde te digo la verdad al oído en este verano; mientras camino descalza en la arena; mientras te detienes y sonríes al escuchar mi voz.  Dónde sin dudar me hablas, donde sin recatos caminamos juntos. No somos nada, ni en esos escenarios, ni hoy, ni mañana. Sólo somos almas que se conocen profundamente y hablan sin rencor, sin miedo. Porque después de esa caminata, al culminar el día; donde te di detalles de mí y tú de ti, me esfumo y seguimos siendo los más distantes, los de siempre.

Tú y él

 Hoy me acordé de ti, de él también  De mi no, pero estoy viva, esto para mí es un buen logro  Ni tú ni él saben nada de mí; mis pensamientos solo pueden entonces imaginar que están bien; tú y él Me pregunté si los extraño y me respondí que ya no; no siento tu respiración, menos la de él  Me sorprende que vivan sin querer saber de mí, ni siquiera una vez por año, yo recuerdo tu cumpleaños y el de él. Ni tú, ni él, recuerdan el mío  Y no es que sea amor ya, ni para ti, ni para él. Sólo es mi memoria extraña que los evoca hoy Descansen, tú y él Don’t Cry y silencio 

Sin esperanza

 Hace tanto tiempo que no sentía esta rabia en mi ser. Pasan los días y no se evapora el dolor y el coraje; más bien odio a tantas personas. Si alguien me dijera algo así, estoy segura que me daría miedo su sentir y me alejaría; pero no puedo, no puedo dejar el odio y el dolor. Dónde se deja tanta porquería que ni siquiera es mío, nada de eso lo edifiqué, sólo me tocó vivir la podredumbre. Estoy asqueada, quisiera poder terminar con esto; sólo despertar en las mañanas sin recordar esta pesadilla. Me duele el alma, el pecho, el cuerpo, la mente.  No se cuando vaya a pasar y si algún día, sólo pase. Hoy carezco de esa esperanza.

Sin dormir

 Hoy tengo frío, no he dormido bien; tengo meses con insomnio desde que renuncié a mi plaza.  Me estoy cansando, quisiera meterme al mar y sólo nadar hacia adentro, donde solo se escucha el agua. Y cuando logro dormir unas horas, es solo para soñarte . 

Eso digo a todos

  Aún no borro las fotos sabes, esas fotos que guardo mi memoria. Las he dejado por equivocación; o al menos éso le digo a todos . He dejado las cosas como están por el momento. A decir verdad, no ha sido únicamente por un momento, han pasado ya 35 años y 14 años también. No las quiero mandar lejos de mí; porque son parte de mí misma también. Si se lee desde la sombra de los árboles, suena algo extraño; pero si te lo dijera al oído por la noche mientras llueve; te sabría como a mí, como aquel lluvioso seis de abril. No he querido mover las cosas es cierto, no he querido sacudir la arena de mis pies mientras camino descalza en esta playa lluviosa. No he deseado archivar mi emoción de sentirte en mi pensamiento, aunque han pasado tantos veranos lejos. Esta emoción me come viva mientras siento tu voz grave y suave entre mis cabellos, este sentimiento se mueve entre mis muslos desnudos bajo el océano, estas secas lágrimas de extrañarte se pierden con las gotas de la tormenta que me ocu...