Las historias se tejen a solas, quizá con el empuje de un suspiro, quizá con el sueño de tomarte de la mano, quizá con el anhelo de hablarte un dia. Se están quedando esas historias lejos de mí, lejos de mis manos; dejándolas entre los mares, atrapadas por las nubes, perdidas en los aires. No las puedes ver, tu lejanía no ayuda. No alcanzan a llegar hasta donde estás, si son tan efímeras, tan sublimes... Entonces no te tocan ya.
Te soñé de nuevo, soñé que hablábamos de lo mucho que pensamos el uno del otro, te desnudabas y observaba cada parte de ti, nos reconocimos nuevamente, tu voz está en mi, tu respiración me ha acompañado desde la madrugada. Hace unos meses, estaba segura de que no recordaba detalles de ti y ahora estoy segura que mi inconsciente no te olvida. Que si bien, mi mente quiere evitarte, estás en lo más profundo de mi ser.
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