Sin esperanza
Hace tanto tiempo que no sentía esta rabia en mi ser. Pasan los días y no se evapora el dolor y el coraje; más bien odio a tantas personas. Si alguien me dijera algo así, estoy segura que me daría miedo su sentir y me alejaría; pero no puedo, no puedo dejar el odio y el dolor. Dónde se deja tanta porquería que ni siquiera es mío, nada de eso lo edifiqué, sólo me tocó vivir la podredumbre. Estoy asqueada, quisiera poder terminar con esto; sólo despertar en las mañanas sin recordar esta pesadilla. Me duele el alma, el pecho, el cuerpo, la mente. No se cuando vaya a pasar y si algún día, sólo pase. Hoy carezco de esa esperanza.