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Mostrando las entradas de agosto, 2026

Hablarnos suave

Los árboles están desesperados hoy, el camino es el mismo que no había querido transitar, por miedo a recordarte en cada curva. Es un trayecto de menos de quince minutos y en cada cruce o rotonda, me hablas suave. Así es, es imposible desaparecerte aún pasado el tiempo, los días o los meses; la entrañas no permiten dejarte sentado en algún espacio seguro a tu recuerdo. Quisiera dejarte sostenido de los peñascos que se observan a lo lejos entre tanto verde. Desearía, si tú también lo quisieras; hablarnos de -de frente-, sin detenernos; decirnos lo que hemos callado y escondido entre el orgullo y el olvido. Así, con calma y en secreto. Yo te diría, que, no te has ido; te fuiste solo, sin ti. Te quedaste desde hace un tiempo, frío y ausente, pero aquí; observando cada día de mis días, cada añoranza mía, cada memoria imposible de desalojar. Sigues estando en mi piel, en mi oído, en mis labios. Pero tengo que seguir avanzando, el camino se termina en unos metros y tú te quedas nuevamente ah...

Los de siempre

Pararé unos minutos mi vida para revisar unos escritos que he dejado de lado. Estos escritos donde soy yo la protagonista, donde no hay villano; donde las hojas al caer reverdecen y las flores se convierten en algodones de azúcar que se lleva el viento. Esas líneas donde te digo la verdad al oído en este verano; mientras camino descalza en la arena; mientras te detienes y sonríes al escuchar mi voz.  Dónde sin dudar me hablas, donde sin recatos caminamos juntos. No somos nada, ni en esos escenarios, ni hoy, ni mañana. Sólo somos almas que se conocen profundamente y hablan sin rencor, sin miedo. Porque después de esa caminata, al culminar el día; donde te di detalles de mí y tú de ti, me esfumo y seguimos siendo los más distantes, los de siempre.

Tú y él

 Hoy me acordé de ti, de él también  De mi no, pero estoy viva, esto para mí es un buen logro  Ni tú ni él saben nada de mí; mis pensamientos solo pueden entonces imaginar que están bien; tú y él Me pregunté si los extraño y me respondí que ya no; no siento tu respiración, menos la de él  Me sorprende que vivan sin querer saber de mí, ni siquiera una vez por año, yo recuerdo tu cumpleaños y el de él. Ni tú, ni él, recuerdan el mío  Y no es que sea amor ya, ni para ti, ni para él. Sólo es mi memoria extraña que los evoca hoy Descansen, tú y él Don’t Cry y silencio